La Salicornia
La salicornia requiere agua salada para
desarrollarse y producir semilla. Esto hace factible su cultivo utilizando agua
de mar para el riego en regiones costeras que anteriormente fueron consideradas
no aptas para cultivos.
La salicornia, Salicornia Vigelovii, forma parte de un grupo de plantas clasificadas como halófitas. Estas plantas, durante su proceso evolutivo desarrollaron mecanismos para sobrevivir en condiciones de salinidad muy alta. Las halófitas se desarrollan en costas, estuarios y suelos salinos al interior de los continentes. Su presencia se asocia principalmente al calor en climas secos donde prevalecen los suelos salinos y, pueden encontrarse también en climas fríos, pero en menor cantidad.
Plantas Halófitas y Glicófitas
La
diferencia entre plantas halófitas como la salicornia y plantas glicófitas como
la soya, radica en que las halófitas requieren salinidad para fomentar su
desarrollo y productividad, mientras que las glicófitas reducen su crecimiento
y productividad, o mueren, frente a condiciones de salinidad. Las halófitas
toleran mejor que las glicófitas la presencia e influencia de metales pesados y
moléculas orgánicas grandes en el agua de riego.
Existen hidro-halófitas y xero-halófitas. Las hidro-halófitas se desarrollan en condiciones acuáticas y suelos húmedos, fundamentalmente a lo largo de las costas. Las xero-halófitas se desarrollan en suelos salinos secos, fundamentalmente en regiones desérticas (lagos secos).
El nombre halófitas proviene del griego halo=sal / phytas= planta. La generalidad de las plantas no soportan concentraciones de sal mayores a 5000 partes por millón (ppm), mientras que las halófitas soportan concentraciones de sal entre 30,000 y 40,000 ppm. Investigaciones sobre halófitas indican más de 500 especies de 200 géneros y 70 familias.
Las halófitas eventuales son capaces de tolerar salinidad, pero se desarrollan mejor en medios no salinos. Las euhalófitas, se desarrollan muy bien bajo condiciones de salinidad extrema. Esto hace que el cultivo de euhalófitas resulte atractivo para obtención de aceite en regiones costeras.
Las halófitas pueden regular la cantidad de sal en sus organismos fotosintéticos. Es decir, pueden filtrar o asimilar la sal en el agua o suelos según convenga a sus necesidades fisiológicas. Las halófitas carnosas logran aumentar los niveles de agua en sus organismos diluyendo la sal a cantidades tolerables y benéficas. La exclusión de la sal tiene lugar en las raíces que evitan el ingreso de sales a la savia vascular.
En el cultivo de halófitas en las costas, la textura del suelo resulta importante por que las plantas requieren estar bien fijas al suelo que se mueve por acción de las olas del mar. De tal manera, finos sedimentos de arcilla en los suelos de las costas permiten mejor fijación de las plantas y mayor retención de agua que en suelos muy arenosos. El principal componente de los suelos en las costas es generalmente el carbonato de calcio (CaCO3), mientras que en las dunas de los desiertos es el óxido de silicio (SiCO2).
Bajo condiciones de cultivo adecuadas con respecto a clima, el factor de mayor importancia radica en la calidad y cantidad del agua para riego considerando la demanda de sal en cada especie de halófita. Son amplios los rangos de tolerancia y requerimientos de salinidad entre especies diversas y dentro de las mismas especies. Algunos datos sobre tolerancia y requerimientos de salinidad se indican en 2006 Species de los autores Menzel and Lieth (1999). Sin embargo, la importancia de los parámetros de salinidad en el riego de cultivos de halófitas hace necesario un análisis preciso de la tolerancia y requerimientos de salinidad en cada especie cultivada. En este sentido, los métodos y sistemas de irrigación son tan significativos como las técnicas de fertilización.
La Salicornia es un Cultivo Versátil
Puntas
de Salicornia, “Espárragos Marinos”:
Las puntas de salicornia, color verde esmeralda con sabor salado, se cortan para utilizarse como alimento vegetal calidad gourmet en restaurantes, así como en diversas recetas de cocina.
Salicornia
Fresca:
Existe demanda de salicornia fresca para elaboración de productos con valor agregado como salsas.
Aceite
de Salicornia:
Cuando las plantas maduran, sus puntas leñosas se encuentran cubiertas por pequeñas semillas que contienen aceite de buena calidad. Estas semillas pueden utilizarse para expandir los cultivos u obtener aceite. El aceite puede utilizarse como alimento o para generar bioenergía (biodiesel).
Harina
de Salicornia:
La pasta resultante de la extracción de aceite puede ser molida para obtener harina con alto contenido de proteína que podría suministrarse como suplemento alimenticio para ganado, así como en granjas de peces y camarón.
Captura
de Carbono:
Se estima que una hectárea cultivada con
salicornia podría capturar más de diez toneladas de carbono.
Salicornia
en México
En México,
la idea de cultivar plantas halófitas se originó en el proyecto Lago de Texcoco
(1972) mediante experimentos tendientes a establecer una cobertura vegetal
uniforme sobre los terrenos con salitre del lago a fin de disminuir las tolvaneras
sobre la ciudad de México.
Salicornia a Nivel Mundial
A nivel mundial, la propagación de plantas halófitas, se inició con una colecta mundial de plantas que crecen en esteros, costas y cuencas interiores con presencia de salitre. Las colectas tuvieron lugar entre 1977 y 1980, financiadas por la Fundación Rockefeller y la Universidad de Arizona en Estados Unidos de América. A partir de entonces, esta colección permanece a cargo de la Universidad de Arizona de donde se obtiene el material genético para cultivo, selección y formación de variedades.
Se dice que el descubrimiento de la salicornia fue hasta cierto punto accidental, porque una persona en el ámbito de la investigación pisó una bolsa de papel que contenía varios tipos de semillas para investigación y observó que algunas de esas semillas dejaron una mancha aceitosa sobre piso. Al analizar esas semillas determinó que eran de salicornia las semillas que contenían aceite. Análisis posteriores de laboratorio mostraron que el aceite vegetal era comestible con el siguiente perfil de ácidos grasos:
Palmítico
6.9 %
Esteárico
2.3 %
Oléico 14.1
%
Linoléico 73.1
%
Linolénico
2.4 %
Otros 1.2 %
La siguiente fase se concentró en el incremento de los rendimientos de semilla.
Fue necesario hacer cruzas entre los diferentes eco tipos colectados, obteniéndose
después de 7 años la primera variedad con rendimientos aceptables de dos
toneladas de grano por hectárea. A esta variedad se le bautizó como SOS-7 y fue
liberada en 1985. Se formaron programas para continuar el mejoramiento genético
y pruebas en campo para afinar el paquete tecnológico mediante experimentos de
campo en Bahía de Kino y Puerto Peñasco, en el Estado de Sonora, para determinar
la respuesta de la salicornia a fertilizantes como nitrógeno, fósforo y
potasio, así como su nivel óptimo económico. Se efectuaron también experimentos
sobre irrigación (láminas e intervalos de riego). Fue necesario experimentar
con densidades y fechas de siembra.
Para complementar
lo anterior se realizan experimentos en texturas diversas de suelo, estudiando
el efecto de las sales en las características físico-químicas del suelo, en el
nivel freático y la dinámica de las sales. Se ha visto que la salicornia tiene alta
respuesta al Nitrógeno (300 kg/ha) que, dependiendo de la textura del suelo
puede ser sulfato o nitrato de amonio, urea o amoniaco anhidro. Respecto al
riego, debe aplicarse agua de mar conteniendo sal a razón de 35 mil a 40 mil
ppm con una frecuencia que varia desde cada tercer día al momento de la
germinación a cada seis o siete días durante el periodo de crecimiento
vegetativo. Enero es el mes recomendable para siembra en la obtención de
forraje y, del primero al quince de marzo para obtención de grano en los Estados
de Sonora y Baja California. La densidad de siembra es de 30 kilos de semilla
viable por hectárea (InfoAsecra).
A la fecha no se han observado efectos negativos en las características de suelo o elevación del manto freático, aún cuando algunos campos se encuentran en operación ininterrumpida desde 1978. Esto se debe fundamentalmente a que la mayoría de los suelos costeros son predominantemente de textura arenosa, y existe en ellos drenaje natural hacia el océano.
La cosecha representó en un principio todo un reto, ya que esta especie es de crecimiento indeterminado como el ajonjolí, y de hábito dehiscente, Fue necesario probar diferentes equipos para corte, secado y trilla. Actualmente, utilizando productos químicos de uso común (desecantes), es posible trillar directamente el cultivo utilizando una cosechadora combinada que se utiliza para trigo.
En 1989 se liberaron dos nuevas variedades de salicornia:
La primera
conocida como SOS-10 y tiene hábito de crecimiento más erecto que su
antecesora, la SOS-7
y, por tanto, no se acama al momento de la cosecha, lo que permite mejor
operación del equipo de cosecha y mejor rendimiento de grano.
La segunda
variedad liberada se conoce como “Santa Rosa Chica”, tiene rendimiento en semilla
similar a la SOS-7,
pero con la ventaja de tener un ciclo dos meses más corto. Esta variedad ha
sido de singular importancia en los programas que se llevan a cabo en Arabia
Saudita, Egipto y Kuwait. Génesis está concertando un programa de 300 hectáreas para
continuar un aumento progresivo a efecto de completar 9 mil hectáreas en los
próximos 3 años. El volumen de semilla generado, permitirá la aparición
comercial del aceite de salicornia en el mercado nacional (Ing. Carlos Mota Urbina, Genética y Sistemas de Energía Solar).
http://www.seawaterfoundation.org/
Jorge Alejandro DelaVega Lozano
Agro-Proyectos Sustentables y Energías Renovables
