Jorge Alejandro DelaVega Lozano
Agro-Proyectos Sustentables
http://j.delavegal.googlepages.com/test
Introducción
Las
tormentas tropicales transportan y distribuyen el calor global que emana de los
océanos. Estas tormentas tienen distintos nombres según la región del planeta
donde se presentan. Por ejemplo, en el Océano Atlántico se les llama huracanes,
en el Océano Indico ciclones y en el Pacífico Tifones. El mecanismo que
propicia estas tormentas es el mismo en todos los océanos. Este tipo de
tormentas se forman en regiones oceánicas donde la superficie del agua alcanza
temperaturas cálidas de al menos veintisiete grados centígrados, sobretodo al
final del verano.
La
desviación de estas tormentas es consecuencia del movimiento rotacional del
planeta que forma vórtice y fuerza mayor cerca del ecuador. Por esta razón las
tormentas tropicales se originan generalmente en zonas a más de 5 grados del
ecuador, y de allí se mueven hacia ambos polos del planeta en forma de
remolinos. Cada tormenta tropical se forma inicialmente a partir de un pequeño
e inofensivo vórtice que mantiene una zona de baja presión en el centro y,
regularmente 10% de estos fenómenos se transforman en verdaderas tormentas que
inciden fuertemente en las condiciones atmosféricas marítimas y terrestres del
planeta.
El
calor y la intensa radiación solar incrementan los índices de evaporación del
agua, y esta humedad excesiva forma enormes torres de nubes cargadas de lluvia.
Las masas de aire caliente se elevan provocando disminución en la presión del
aire sobre la superficie de los océanos. Y para igualar esta diferencia de
presiones, nuevo aire de es absorbido de afuera hacia adentro de la zona de
tormenta, el cual también se eleva subsecuentemente.
De tal
manera, podría esperarse que el flujo de aire dentro de la zona central de baja
presión mitigara los efectos de la tormenta, pero el calor en la superficie del
mar en éstas regiones restablece y suministra constantemente la energía
requerida para la formación de nubes de tormenta.
La
rotación del planeta hace girar el sistema de tormenta y provoca remolinos. En
este sentido, entre más rápida sea la elevación del aire caliente, mayor será
la velocidad del viento y más fuerte la rotación del remolino. Adicionalmente,
la formación de nubes libera energía en forma de calor, lo cual hace sostenible
el proceso de la tormenta.
La alta
velocidad del viento como resultado de la tormenta provoca movimientos en los
océanos. Y estos movimientos oceánicos traen agua fresca a la superficie, lo
cual en algún momento detiene la tormenta, debido a la disminución en la
energía calórica. Por esta razón, las tormentas marítimas tropicales dejan
siempre un ambiente fresco detrás de ellas y, de este modo se evita que otra
tormenta pase por el mismo camino, ya que las tormentas evitan el aire fresco.
Los Océanos y las Tormentas
En los
océanos se forman las tormentas. Actualmente, más de 60% de la
superficie terrestre está cubierta por agua y 97% es agua de mar. Todos los
océanos se comunican y forman un gran mar planetario. En el hemisferio norte
del planeta se encuentran las enormes masas de territorio pertenecientes a
Norte América, Europa y Asia donde la superficie terrestre equivale a 39% y los
océanos ocupan el 61%, lo cual significa 155 millones de kilómetros cuadrados
de mar. Por otra parte, en el hemisferio sur la situación es muy diferente, es
decir, continentes como América del Sur, Africa, Australia y Antártica
comprenden únicamente 19% de la superficie terrestre, y los océanos ocupan el
81%, lo cual significa 207 millones de kilómetros cuadrados de mar en el
hemisferio sur.
Cuarenta
por ciento de la superficie terrestre esta ubicada en zonas de climas
tropicales, entre los trópicos de los hemisferios norte y sur. El calor y la
intensa radiación solar tropical provocan altos niveles de evaporación,
especialmente sobre el agua de los océanos, lo cual es fundamental para el
balance entre calor y agua en el planeta. Los océanos difieren
considerablemente en cuanto a su superficie y a la asimilación de ríos que
desembocan en ellos.
El
Océano Atlántico está rodeado principalmente por territorios planos divididos
por enormes ríos como el Amazonas, Mississippi, Congo, Níger y Nilo que
desembocan en este océano.
El
Océano Indico se encuentra rodeado por pequeños territorios, algunos de los cuales están dentro del cinturón de la
sequía, sin embargo ríos como el Zambezi y el Ganges desembocan en este océano.
El
Océano Pacífico se encuentra rodeado de cadenas montañosas, y recibe menor cantidad
de agua de ríos como el Colorado, Columbia, Amur y el Yangtze principalmente.
En gran parte de las regiones marítimas, las principales corrientes son
influenciadas por los vientos locales que transportan enormes volúmenes de agua
de Norte a Sur y de Este a Oeste en el planeta. De este modo grandes cantidades
de energía calorífica se distribuyen en el agua. Es decir, los océanos no
solamente almacenan calor, sino que lo transportan y distribuyen. El agua es un
mejor medio para almacenar calor que el aire. Este calor al moverse conforma
los climas templados del planeta.
Una de
las características principales del océano Atlántico consiste en el flujo de
energía calorífica hacia el norte en ambos hemisferios del planeta. Alrededor
de mil millones de mega-watts de energía calorífica son transferidos mediante
este océano hacia el occidente y norte de Europa. Sin este fenómeno, el
invierno en Europa Central sería similar al que existe en regiones árticas. En
la región norte del planeta, entre Groenlandia y Noruega, las aguas del
Atlantico se enfrían considerablemente, y se hacen más densas y pesadas debido
al enfriamiento. En el mar Groenlandia, esta agua pesada y densa se hunde a
profundidades de hasta
En este
sentido, el “Efecto Invernadero” en el planeta tiene consecuencias directas
porque propicia el calentamiento global que derrite mayor cantidad de hielo
polar y de esta manera se reduce la sal en el agua de mar haciéndola más ligera
y evitando su hundimiento necesario para el ciclo vital y el balance de dióxido
de carbono (CO2) en la atmósfera del planeta.
Fenómeno “El Niño”
“El Niño”
nos muestra claramente las consecuencias de la interrelación entre océanos y
atmósfera en la formación de eventos climáticos. A intervalos irregulares, pero
siempre alrededor de la época navideña, una cálida corriente oceánica causada
por intercambio entre zonas de presiones altas y bajas en el pacífico
occidental empuja a la corriente Humbolt, rica en nutrientes, lejos de la costa
oeste de América del Sur. Es decir, corrientes de agua cálida, con temperatura
alrededor de
De tal
manera, la ausencia de nutrientes reduce la producción de plancton y, como
resultado los peces se alejan hacia mejores regiones donde existe plancton,
afectando la economía de flotas pesqueras, y propiciando la muerte de aves,
focas y otros animales marítimos que viven de los peces. Pero esto no es todo,
el clima en la regiones afectadas por “El Niño” se altera drásticamente. Y los
niveles de precipitación pluvial pueden disminuir por la desviación en las
precipitaciones, y aumentar notablemente debido a la inestabilidad atmosférica
causada por “El Niño”.
Por
ejemplo, en las islas Galápagos donde normalmente se reciben
Efecto Invernadero
El
intercambio de gases entre océanos y atmósfera, se presenta como importante
factor global climático. El dióxido de carbono (CO2), llamado también “gas de
invernadero”, es particularmente importante en este aspecto. Aún cuando este
gas forma parte de sólo 0.035% de la atmósfera, su presencia en la atmósfera
aumenta cada día, lo cual afecta negativamente el desarrollo del clima y las
condiciones de vida en el planeta.
La
característica especial de este gas es que se encuentra en el agua de mar en
tres formas distintas:
1. Como
gas de dióxido de carbono disuelto (CO2).
2. Como
carbonato de hidrógeno (HCO3).
3. Como
carbonato (CO3).
Cuando
la concentración de CO2 es la misma en el agua de los océanos y en el aire,
entonces el proceso de intercambio estaría en balance.
Sin
embargo, una parte del CO2 en al agua se convierte en HCO3 y en CO3. De este
modo el agua de mar tiene mucho mayor capacidad que la atmósfera para almacenar
CO2. Entre más fría sea el agua de mar, mayor será la cantidad de CO2 disuelto
en ella. Los océanos en regiones tropicales y subtropicales descargan CO2 a la
atmósfera, mientras que grandes cantidades de CO2 (“gas invernadero”) se
encuentran en solución en los océanos polares. Las zonas marítimas donde se
forman aguas profundas, así como en los océanos árticos, el CO2 se separa del
medio ambiente al hundirse en las corrientes marítimas, y años después vuelve
con las corrientes a la superficie para incrementar la cantidad de CO2 en la
atmósfera.
Por
otra parte, las algas marinas durante el proceso de fotosíntesis consumen CO2
disuelto en el agua de mar. Sin embargo, en los océanos donde existe gran
cantidad de algas marinas, el consumo de estas algas por la fauna marina es más
lento que el crecimiento de las algas.
De tal
manera, las algas se ven obligadas a consumir todos los nutrientes en el agua,
tales como nitratos y fosfatos, y ya sin nutrientes suficientes no pueden
continuar proliferando, entonces mueren y se hunden en el fondo del los océanos
conjuntamente con el CO2 que se encuentra en su células, el cual finalmente
será captado por el aire, incrementado así la cantidad de CO2 circulando en la
atmósfera.
Además,
la capas calcáreas y corales en los océanos producen CO2 por reacción química
donde dos moléculas de HCO3 se transforman en CO3, agua (H2O) y CO2. De este
modo las capas calcáreas y los arrecifes coralinos incrementan la cantidad de
CO2 en los océanos que finalmente es expulsada a la atmósfera. Investigaciones
recientes demuestran que los arrecifes coralinos producen cuatro veces más CO2
que las algas. Los arrecifes coralinos se encuentran en aguas tropicales
calidas de escasa profundidad, y el CO2 no se disuelve fácilmente en aguas
cálidas, lo cual hace que el CO2 sea expulsado hacia la atmósfera más
rápidamente.
El
calentamiento global, debido al “Efecto Invernadero”, se encuentra íntimamente
relacionado a la incapacidad de los océanos para almacenar los excedentes de
CO2 producidos en nuestra sociedad “tecnológicamente avanzada”.
El Calentamiento Global y sus Consecuencias
La
interrelación de los procesos para el balance del CO2 entre los océanos y el
clima mundial resulta compleja. Calentamiento global causado por el “Efecto
Invernadero”, significa que la capacidad de los océanos para mantener el CO2 en
solución es reducida. Y esto es aún más
grave cuando el agua del mar se calienta y su contenido de sal disminuye debido
a que los glaciares se derriten. El agua
llega a ser demasiado cálida y muy ligera, lo cual evita su hundimiento
conjuntamente con el CO2 hacia las profundidades de los océanos.
El
calentamiento global incrementa también la estabilidad del agua superficial, lo
cual evita el transporte de nutrientes marinos hacia aguas más profundas,
disminuyendo así la producción de algas que captan CO2 y la cantidad de peces
que se alimentan de las algas. Así mismo, el aumento de la temperatura en las
aguas de los océanos propicia el desarrollo de huracanes. Lo anterior nos
muestra claramente lo importante y delicado que es el balance del CO2 en las
condiciones climáticas para la vida en el planeta. Sin embargo, mediante
vehículos automotores y procesos industriales que generan enormes cantidades de
CO2, continuamos contribuyendo al balance inadecuado del CO2 en la atmósfera,
lo cual tarde o temprano afectará negativamente nuestras vidas. Se hace cada
vez más necesario el uso de energía limpia en nuestra sociedad.
Captura y Bonos de Carbono
Las
regiones tropicales ofrecen posibilidad para establecer y manejar pastizales y
plantaciones forestales a fin de vender
los derechos por el carbono fijado en la biomasa producida. Es decir, bonos de
carbono. La captura de carbono atmosférico y su valor económico depende
principalmente de la productividad en plantaciones forestales y pastizales, y
del precio del carbono. Es posible establecer plantaciones en terrenos con alto
potencial productivo, lo cual significa más de 25 m3/ha/año de madera. Y para
minimizar la cantidad del carbono liberado se deben reforestar terrenos
agropecuarios. Se estima que en el sureste de México la reforestación de
pastizales con eucaliptos de alta productividad (40 m3/ha/año) genera una
captura neta de CO2 entre 320 y 610 toneladas por hectárea en un periodo de
siete años, lo cual en el mercado internacional del carbono tiene un valor de
US $
Para
compensar las emisiones de CO2 generadas por la deforestación en el sureste de
México, se requiere establecer anualmente entre 27000 y
El
Mercado de Bonos de Carbono
El
nombre “bonos de carbono” se ha dado al conjunto de instrumentos que pueden
generarse por diversas actividades en la reducción de emisiones de CO2.
Existen
varios tipos de bonos de carbono, dependiendo de la forma en que éstos fueron
generados:
- Certificados de Reducción de Emisiones (CER)
- Montos Asignados Anualmente (AAU)
- Unidades de Reducción de Emisiones (ERU)
- Unidades de Remoción de Emisiones (RMU)
Certificados
de Reducción de Emisiones (CER).- Los
países (Anexo Uno) que inviertan en proyectos bajo el Mecanismo de Desarrollo
Limpio, pueden obtener Certificados de Reducción de Emisiones por un monto
equivalente a la cantidad de bióxido de carbono (CO2) que se dejó de emitir a
la atmósfera como resultado del proyecto.
Para
ello, el proyecto debe cumplir con los requisitos establecidos por el Consejo
Ejecutivo del Mecanismo de Desarrollo Limpio.
Montos
Asignados Anualmente (AAU).- Corresponde al monto
total de las emisiones de “gases de efecto invernadero” que a un país se le
permite emitir a la atmósfera durante el primer período de compromiso
(2008-2012) del Protocolo de Kyoto. Cada país divide y asigna el monto de
emisiones a empresas localizadas en su territorio a manera de límite por
empresa.
Unidades
de Reducción de Emisiones (ERU).-
Corresponde a un monto específico de emisiones de “gases de efecto invernadero”
que dejaron de ser emitidas por la ejecución de un proyecto de implementación
conjunta.
Unidades
de Remoción de Emisiones (RMU).-
Corresponde a créditos obtenidos por un país durante proyectos de captura de
carbono. Estas unidades o créditos pueden ser obtenidas sólo por países en el
Anexo Uno del Protocolo de Kyoto, y pueden obtenerse también en proyectos de implementación
conjunta. Unidades de Remoción de
Emisiones pueden ser utilizadas únicamente por los países dentro del
período de compromiso durante el cual fueron generadas, y son para cumplir con
sus compromisos de reducción de emisiones. Estos créditos no pueden ser
considerados en períodos de compromiso posteriores.
Transacciones de Bonos de Carbono
Las
transacciones de bonos de carbono pueden consistir desde una simple
compra-venta de una cantidad específica de bonos, hasta una estructura de
compra-venta con diversas opciones. Algunas de las opciones son las siguientes:
Compras
Spot: el precio del bono y la cantidad de bonos se
acuerdan en la fecha del convenio de compra-venta pero la entrega y el pago del
bono se realizan en fecha futura cercana. Se puede considerar que la
compra-venta es en el momento, aún cuando pasen unos días entre el pago y la
entrega. Esto se hace para asegurar un precio conveniente para ambas partes y
para reducir el riesgo de que el bono no se venda en el futuro.
Contratos
de entrega futura: se acuerda la compra-venta de
una cantidad específica de bonos al precio de mercado actual, pero el pago y la
entrega se realizarán en fechas futuras, generalmente de acuerdo a un
calendario de entregas.
Opciones: las partes compran o venden la opción, es decir, el derecho a decidir
si la venta se realizará o no, en la fecha y al precio pactados. De esta
manera, el comprador tiene derecho a comprar los bonos ofrecidos por el
vendedor, pero no la obligación de comprarlos una vez llegada la fecha límite.
Las condiciones de precio, cantidad y fecha de entrega de los bonos se acuerdan
el día de la elaboración del contrato, y también se acuerda la fecha límite
para que el comprador mantenga su derecho de compra. En este caso el vendedor
está a la expectativa y depende de la decisión del comprador, pero si la
compra-venta se realiza, entonces el comprador tendrá que pagar al vendedor una
cantidad adicional denominada Premium.
Valor
de los Bonos de Carbono
Todas
las operaciones de compra-venta en el comercio de bonos de carbono están
regidas por un contrato entre comprador y el vendedor. Es decir, no hay “valor
oficial” sobre el precio de una tonelada de CO2 reducida o no
emitida.
Y aún
cuando algunas agencias multilaterales han establecido precios para la
reducción de emisiones en proyectos financiados por ellas mismas, como por
ejemplo hasta 2005 el Banco Mundial empleaba un precio de US $5 dólares por
tonelada de CO2 equivalente no emitida, el precio de la tonelada de
CO2 está sujeto a la oferta y la demanda de bonos de carbono en el mercado.
Existen diferentes esquemas para el comercio de bonos de carbono, y diferentes
sitios en el mundo donde se pueden comprar y vender. De tal manera, los precios
son diferentes por cada tonelada de CO2.
Por ejemplo:
- Chicago Climate Exchange: en
operación desde diciembre del 2003; el precio ha fluctuado desde $0.90 hasta
los $2.10 dólares por tonelada de CO2 (datos a junio de 2005).
- European Climate Exchange Carbon: en
operación desde abril del 2005; el precio ha fluctuado entre $6.40 y $19.70
euros por tonelada de CO2 (datos a junio de 2005).
Los
ecosistemas forestales pueden absorber cantidades significativas de bióxido de
carbono (CO2), principal gas de efecto invernadero (GEI).
Recientemente
ha surgido un interés considerable por incrementar el contenido de carbono en
la vegetación terrestre mediante la conservación forestal, la reforestación, la
agroforestería, los pastizales y otros métodos de manejo del suelo. Gran número
de estudios han demostrado el enorme potencial que poseen los bosques y
ecosistemas agropecuarios para almacenar carbono.
El
ciclo de carbono en la vegetación comienza con la fijación del CO2 mediante los
procesos de fotosíntesis realizada por las plantas y microorganismos. En estos
procesos, catalizados por la energía solar, el CO2 y el agua reaccionan para
formar carbohidratos y liberar oxígeno a la atmósfera. Una parte de estos
carbohidratos son consumidos directamente para suministrar energía a la planta.
Por otra parte, CO2 es liberado a través de las hojas, ramas y raíces de las
plantas como producto de este proceso. Otra parte de los carbohidratos son
consumidos por los animales, que también respiran y liberan CO2. Las plantas y
los animales que mueren, son finalmente descompuestos por macro y
micro-organismos, lo cual da como resultado que el carbono de sus tejidos se
oxide en CO2 y regrese a la atmósfera (Schimel 1995 y Smith et al.1993).
La
fijación de carbono por bacterias y animales contribuye también a disminuir la
cantidad de bióxido de carbono, aunque cuantitativamente es menos importante
que la fijación de carbono en las plantas. Cuando mueren los organismos son
comprimidos por sedimentación y sufren una serie de cambios químicos que forman
turba, luego carbón pardo o lignito, y finalmente carbón.
Se
considera que el CO2 se encuentra capturado cuando forma parte de alguna
estructura de la planta o el suelo, y hasta que es liberado a la atmósfera. En
el momento de su liberación, ya sea por descomposición de la materia orgánica
y/o por la quema de la biomasa, el CO2 fluye para regresar al ciclo de carbono.
México presenta condiciones naturales muy favorables para mitigar las acciones
negativas en el área de recursos naturales, debido a que buena parte de la
superficie terrestre esta todavía cubierta de selvas y bosques que es necesario
conservar, reforestar y ampliar.
Según
estudio presentado por investigadores de
Esta
propuesta al aceptarse daría valor ecológico agregado a este cultivo y
generaría una fuente alternativa de recursos económicos para los campesinos
veracruzanos que no han podido recuperarse de la caída de los precios del
aromático que frenó su desarrollo desde hace 20 años, y que ha impulsado un
fenómeno masivo de migración hacia Estados Unidos.
El
grupo de investigadores del Laboratorio de Biotecnología Aplicada (Labioteca)
argumenta en el estudio que si 88% de los cafetales coexiste con árboles y
especies del bosque mesófilo de montaña, que es el agro-ecosistema que más CO2
capta en la atmósfera, los cafetales deberían incluirse como sitios a conservar
y, por tanto, serían sujetos de pago por servicios ambientales. Esta
alternativa resulta especialmente valiosa para el Estado de Veracruz si se
considera que en él existen 152 mil hectáreas fragmentadas de superficie
cafetalera, manejadas por más de 67 mil productores, y que el 94% de ellos
cultiva menos de cinco hectáreas, según estudio de Gustavo Ortiz Ceballos.
Lázaro
Sánchez, director del Labioteca, explicó que el pago por servicios
ambientales se está constituyendo como un mecanismo mundial para tratar de
remediar el daño ambiental por emisión de CO2, al permitir que países
industrializados financien la conservación de bosques y de ecosistemas que
purifican el medio ambiente, y que capturan este gas invernadero que, entre
otras cosas, está provocando el calentamiento global y las alteraciones
climáticas severas ya evidentes. Explicó que la acumulación de CO2 en la
atmósfera se debe a que los bosques de viejo crecimiento, así como la
vegetación en general y los océanos que funcionan conjuntamente como sumideros
o reservas de bióxido de carbono, no alcanzan a capturar las crecientes
cantidades de CO2 contaminante que se emiten diariamente por los procesos de
combustión necesarios en un mundo cada vez más industrializado.
De ahí que los países hayan identificado como línea de acción la mitigación del
incremento de este gas CO2, lo cual sólo es posible en dos sentidos: frenando
las actividades industriales (lo que afecta intereses económicos) o aumentando
el número de sumideros o ecosistemas que, al transformar el bióxido de carbono
en madera a través de la fotosíntesis, o en otros compuestos, apoyan esta
labor. El hecho es que los bosques y otros ecosistemas actúan como
“secuestradores” o “captadores” de dióxido de carbono, por lo que el pago de
servicios ambientales promueve que países con más emisiones de este
contaminante (industrializados o desarrollados), paguen por la conservación y
reforestación en los países en vías de desarrollo para equilibrar la emisión y
la captura de CO2.
Para ello, dijo, se han creado certificados denominados “bonos de carbono”, que
permiten a los países industrializados cumplir con su obligación de mitigar la
cantidad de gases de efecto invernadero conforme a parámetros internacionales,
y a los países en vías de desarrollo utilizar este recurso económico les
permite promover la reforestación, la investigación y la conservación. De los
proyectos desarrollados hasta 2003 en América Latina conforme a los acuerdos
internacionales para mitigación de contaminantes, los principales compradores
de bonos de carbono fueron: el Fondo Prototipo de Carbono del Banco Mundial;
Fondos Holandeses y fondos mixtos de empresas como MGM Internacional y Eco-energy internacional, según confirma
un estudio de
En la
región central de Veracruz, productora de café, a partir de la perspectiva
intermunicipal, se requiere promover un programa que proponga considerar los
cafetales con sombra para la captura de carbono donde se incluya no sólo
justificación ambiental, sino también su dimensión jurídica, señalan Rosario
Pineda López, Gustavo Ortiz y Lázaro Sánchez, autores del estudio. Además,
proponen diseñar un instrumento que permita monitorear y evaluar
geográficamente los ecosistemas y su contribución a la captura y almacenamiento
de CO2 en el ámbito local y regional, para priorizar acciones de pago, manejo y
conservación de los ecosistemas, dentro de una perspectiva de desarrollo
regional.
Entre
otras cosas, los autores destacaron la necesidad de sensibilizar a las
autoridades municipales sobre la necesidad de fomentar el mantenimiento de los
cafetales con sombra diversificada como proveedores de servicios ambientales
locales, y proponer su consideración como parte del Plan de Desarrollo
Municipal, así como del reglamento ambiental municipal, en el entendido de que
gran parte de la economía de la región está basada en la cafeticultura.
Protocolo
de Kyoto
La
protección del ambiente es una labor de todos: gobiernos, empresas y
particulares. Con esa finalidad, las iniciativas para proteger al planeta del
"efecto invernadero" forman parte de las nuevas reglas
internacionales, desde
Las
acciones no están apoyadas en sanciones y controles, sino en el intercambio
mutuo conveniente para el beneficio general. Sin embargo, la construcción de
este nuevo mercado mundial en el que la unidad de intercambio es el Carbono, ha
llevado diseñar normas y reglamentaciones complejas y sofisticadas.
A fin
de cumplir con sus compromisos, los países desarrollados deben reducir las
emisiones que tenían en 1990 en un porcentaje determinado para cada uno de
ellos. En
Las
reducciones obligatorias son del 5 %, pero hay países que no sólo no han
reducido sino que han sobrepasado en alrededor de 40 % los límites para las
emisiones autorizadas y, en consecuencia deben impulsar fuertes medidas para la
reducción de las emisiones de “gases de efecto invernadero” y para adquirir
derechos por emisiones. En caso contrario sus empresas deberán afrontar multas
por cada tonelada de CO2 que sobrepase los límites.
Los Gases de Efecto Invernadero son Seis
1. Dióxido de Carbono (CO2)
2. Metano (CH4)
3. Óxido nitroso (N2O)
4. Hdrofluorocarbonos (HFC)
5. Perfluorocarbonos (PFC)
6. Hexafluoruro de azufre (SF6)
Las
reglamentaciones públicas y privadas, oportunidades de financiamiento para
proyectos limpios, así como las normas internas de los países y las de Naciones
Unidas se actualizan frecuentemente. Esto hace aún más necesaria la información
al respecto, ya sea nacional e internacional, a fin de cumplir con los
requisitos para proyectos que deben tener un enfoque altamente especializado y
actualizado para estar en posibilidad de obtener respuesta satisfactoria de
quienes participan en este tipo de mercado.
En este
sentido es posible solicitar información en las entidades gubernamentales
encargadas del medio ambiente y la ecología, a fin de facilitar la tarea de
consultoría y gestión de proyectos ambientales y forestales, detectando
oportunidades de inversión, y diseñando mecanismos que hagan accesible el
Mercado del Carbono a los participantes en los países, ya sean productores
agropecuarios, empresas privadas y municipios que deseen agregar rentabilidad a
sus proyectos beneficiándose del intercambio mundial propiciado por el
Protocolo de Kyoto.
|
Emisiones Mundiales de
Dióxido de Carbono (CO2) |
||
|
País |
Emisiones |
% |
|
Alemania |
1,012,443 |
7.4 |
|
Australia |
288,965 |
2.1 |
|
Austria |
59,200 |
0.4 |
|
Bélgica |
113,405 |
0.8 |
|
Bulgaria |
82,990 |
0.6 |
|
Canadá |
457,441 |
3.3 |
|
Dinamarca |
52,100 |
0.4 |
|
Eslovaquia |
58,278 |
0.4 |
|
España |
260,654 |
1.9 |
|
Estados
Unidos de América |
4,957,022 |
36.1 |
|
Estonia |
37,797 |
0.3 |
|
Federación de Rusia |
2,388,720 |
17.4 |
|
Finlandia |
53,900 |
0.4 |
|
Francia |
366,536 |
2.7 |
|
Grecia |
82,100 |
0.6 |
|
Hungría |
71,673 |
0.5 |
|
Irlanda |
30,719 |
0.2 |
|
Islandia |
2,172 |
0.0 |
|
Italia |
428,941 |
3.1 |
|
Japón |
1,173,360 |
8.5 |
|
Letonia |
22,976 |
0.2 |
|
Liechtenstein |
208 |
0.0 |
|
Luxemburgo |
11,343 |
0.1 |
|
Mónaco |
71 |
0.0 |
|
Noruega |
35,533 |
0.3 |
|
Nueva Zelanda |
25,530 |
0.2 |
|
Países Bajos |
167,600 |
1.2 |
|
Polonia |
414,930 |
3.0 |
|
Portugal |
42,148 |
0.3 |
|
Gran Bretaña e Irlanda del Norte |
584,078 |
4.3 |
|
República Checa |
169,514 |
1.2 |
|
Rumania |
171,103 |
1.2 |
|
Suecia |
61,256 |
0.4 |
|
Suiza |
43,600 |
0.3 |
|
Total |
13,728,306 |
100.0 |
Bibliografía
Referencias
The Lighthouse Foundation,
Alemania.
Dixon et al. 1994, Dixon et al. 1996, Masera et al.
1995, y De Jong et al. 1995.
Petteri Seppänen.
Edgar Onofre, Universidad Veracruzana, México.
Eco-Consulting, Argentina.
Instituto Nacional de Ecología, México.