Jorge Alejandro DelaVega Lozano

Agro-Proyectos Sustentables y Energías Renovables

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Las cianobacterias son organismos que poseen características de bacterias y algas. Contienen pigmentos azules-verdosos o verdes, y realizan fotosíntesis. Algunas especies de cianobacterias se acumulan en espumas de aguas superficiales.

 

Hace alrededor de 2500 millones de años, organismos fotosintéticos comenzaron a liberar oxígeno en la atmósfera y cambiaron el balance de los gases en el planeta Tierra. Los investigadores habían estado intrigados acerca de cómo los organismos pudieron producir oxígeno sin envenenarse a sí mismos.

 

Dos grupos de investigadores ofrecen la siguiente explicación acerca de esto:

 

1. Reporte del California Institute of Technology (Caltech)


Hace dos mil quinientos millones de años, cuando nuestros ancestros evolutivos eran poco más que un centelleo en membrana de plasma, se presentó súbitamente en el proceso conocido como fotosíntesis la capacidad de liberar oxígeno molecular hacia la atmósfera terrestre. Esto ocasionó uno de los mayores cambios ambientales en la historia de nuestro planeta. Los organismos presuntamente responsables de la generación de oxígeno fueron las cianobacterias que desarrollaron habilidad para convertir el agua, el dióxido de carbono y la luz solar en oxígeno y azúcar, Estos organismos se encuentran entre nosotros en forma de algas verde-azuladas y cloroplastos que se encuentran en todas las plantas verdes.


Para evitar que el ADN fuera destruido por un radical hidroxilo que ocurre naturalmente en la producción de oxígeno, las cianobacterias debieron desarrollar enzimas protectoras. ¿Pero, cómo podría la selección natural haber hecho que las cianobacterias desarrollaran estas enzimas?


2. Explica Kirschvink y Colaboradores:

 

“Antes que el oxígeno apareciera en la atmósfera, no había una pantalla de ozono que impidiera que la luz ultravioleta golpeara contra la superficie. Cuando la luz ultravioleta golpea contra el vapor de agua, una parte del vapor se convierte en peróxido de hidrógeno (usado para blanquear el pelo), y un poco de gas hidrógeno. Normalmente, este peróxido de hidrógeno no permanecería mucho tiempo en el medio ambiente debido a las reacciones posteriores, pero durante una glaciación el peróxido de hidrógeno se congeló. Cuando la radiación ultravioleta penetró en las superficies de glaciares, entonces pequeñas cantidades de peróxido fueron atrapadas en el hielo glacial. Esto se presenta actualmente en la Antártida donde se forma el agujero de ozono, permitiendo que la fuerte luz ultravioleta llegue hasta el hielo.


El hielo glacial fluyó cuesta abajo hacia el océano, se derritió y liberó enormes cantidades de peróxido directamente en el agua de los océanos, donde otras reacciones químicas convirtieron el peróxido en agua y oxígeno.

Esto ocurrió lejos de la luz ultravioleta que podría matar a los organismos. El oxígeno tenía niveles tan bajos que las cianobacterias pudieron evitar el envenenamiento.
De este modo, los océanos fueron lugares excelentes para que evolucionaran las enzimas protectoras de oxígeno. Una vez que esas enzimas protectoras estuvieron en su lugar, hicieron camino para que se desarrollara la fotosíntesis del oxígeno y apareciera la respiración aeróbica. De este de modo las células pudieron respirar oxígeno, tal como nosotros”.

 

Evidencias

 

La evidencia de estas teorías proviene de cálculos efectuados por Danie Liang, graduado en ciencias planetarias en Caltech (California Institute of Technology), quien ahora se encuentra en el Centro de Investigación de Cambios Medioambientales en la Academia Sinica en Taipei, Taiwán.

 

De acuerdo con Danie Liang, un congelamiento total conocido como “Tierra Bola de Nieve Makganyene” ocurrió hace dos mil trescientos millones de años, en la misma época en que las cianobacterias desarrollaron sus habilidades para producir oxígeno. Durante este episodio de congelamiento total en la Tierra, la “Tierra Bola de Nieve Makganyene”, almacenó suficiente peróxido de hidrógeno para producir oxígeno en la atmósfera.


Como evidencia adicional indica que el nivel estimado de oxígeno fue suficiente como para explicar la deposición del campo de manganeso en la región del Kalahari en África del Sur que contiene alrededor del 80% de las reservas de manganeso de todo el mundo. Este depósito se encuentra por encima de la última traza geológica de la “Tierra Bola de Nieve Makganyene”. Indica Danie Liang: “Solíamos creer que hubo un florecimiento cianobacterial después de la glaciación que volcó este manganeso desde el agua. Pero pudo ser simplemente el oxígeno proveniente de la descomposición del peróxido de hidrógeno ocasionada por la “Tierra Bola de Nieve”.


Además de Kirschvink, Yung y Liang, otros autores como Hyman Hartman del Centro de Ingeniería Biomédica del Massachussets Institute of Technology (MIT); Robert Koop, estudiante graduado en geobiología en Caltech. Hartman y Chris McKay del Centro Ames de Investigación de la NASA, han mencionado el peróxido de hidrógeno como origen y evolución de la fotosíntesis oxigénica, pero no habían identificado fuente inorgánica de peróxido de hidrógeno en el medioambiente pre-cámbrico de nuestro planeta Tierra.