La sustentabilidad ha sido un objetivo ampliamente aceptado por todos los países desde que fue introducido por la Comisión Brundtland. La característica de la sustentabilidad, ya sea económica, social, ecológica, productiva, etc., hace necesario el desarrollo de metodologías para medir y valorar de forma objetiva y clara el cumplimiento de los requisitos sobre sustentabilidad. Se utilizan indicadores de la sustentabilidad para percibir las tendencias o fenómenos que no es posible detectar de inmediato ni fácilmente, y permiten comprender, sin ambigüedades, el estado de la sustentabilidad de un sistema, o los puntos críticos que ponen en peligro la sustentabilidad. De tal manera, los indicadores de la sustentabilidad contribuyen operacionalmente sobre el concepto de desarrollo sustentable en los países, porque en los indicadores intervienen factores que permiten definir acciones concretas para corregir errores o desviaciones del objetivo deseado. Su utilización permite también evaluar en qué medida un sistema, cumple con los requisitos de sustentabilidad, cuáles son sus puntos críticos, y su evolución en el tiempo. La Comisión Brundtland de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, ante la irrefutable evidencia de la existencia de límites para el desarrollo de la humanidad, precisó, en la década de 1990, que las políticas para crear modelos de desarrollo en los países, deben ser adecuadas para que las generaciones futuras tengan oportunidad de una calidad de vida, al menos igual a la de las generaciones presentes. Fue a este enfoque al que se denominó Desarrollo Sustentable.

 

Energía Nuevo Impulso

 

Se requiren cada día más sociedades públicas y privadas para dirigir el crecimiento de la interdependencia global, especialmente la que acelera la transferencia de tecnologías para países en vías de desarrollo. El Mecanismo de Desarrollo Limpio, que permite a las empresas en el mundo desarrollado compensar sus emisiones, invirtiendo en proyectos en países en desarrollo, deberá abarcar programas de eficiencia, tecnologías sostenibles tales como la

 hidráulica, la nuclear, la captura y almacenamiento de CO2 (CCS) de combustible fósiles.